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El Centro de Innovación Carrio: de mina de carbón a motor de futuro para Asturias

El antiguo Pozo Carrio, en el valle del Nalón (Laviana), se ha convertido en uno de los proyectos de innovación territorial más ambiciosos de Asturias. El Centro de Innovación Carrio nace con el objetivo de transformar una histórica explotación minera en un ecosistema dedicado a la investigación, el emprendimiento y el desarrollo sostenible.  

La iniciativa conecta empresas, instituciones, centros tecnológicos y ciudadanía para impulsar nuevas oportunidades económicas ligadas al medio rural y a la transición ecológica.  

El proyecto aspira a convertir las antiguas instalaciones mineras en laboratorios, plantas piloto y espacios de trabajo colaborativo donde probar tecnologías antes de su llegada al mercado.  

Entre las áreas estratégicas destacan la agroalimentación avanzada, la energía sostenible, la movilidad inteligente, la digitalización, la inteligencia artificial y la gestión forestal.  

El centro también promueve modelos innovadores de vida y trabajo en entornos rurales, fomentando el emprendimiento, el coworking y la atracción de talento.  

Uno de los proyectos más singulares desarrollados en Carrio es la investigación en agricultura subterránea, que aprovecha antiguas galerías mineras para cultivar productos de alto valor mediante tecnologías de control ambiental y digitalización.  

Además, el centro impulsa iniciativas pioneras en economía circular, como la futura producción de proteínas a partir de insectos alimentados con biorresiduos.  

Respaldado por la Agencia Sekuens y financiado en parte con fondos de transición justa, el proyecto busca posicionar a Asturias como referente nacional en innovación aplicada al territorio.  

Más allá de la tecnología, Carrio representa un símbolo de transformación: un espacio donde el patrimonio industrial minero se convierte en una plataforma para generar empleo, conocimiento y nuevas oportunidades para las generaciones futuras.  

Con esta apuesta, el antiguo pozo minero deja atrás su pasado extractivo para convertirse en una auténtica “mina de innovación” al servicio del desarrollo sostenible del Paraíso Natural asturiano.